jueves, 25 de febrero de 2016

¡No le temas al Cambio!


Esta frase repetida por muchos es fundamental en nuestro ambiente de trabajo, al igual que en nuestras vidas. “No le temas al cambio“  en varias oportunidades he visto como empresarios que llevan 10,15 o 20 años trabajando con un modelo de negocio se sienten cansados de seguir haciendo lo mismo, o frustrados porque se dedicaron a algo en especifico por alguna oportunidad que tuvieron para empezarlo, pero en el camino se dieron cuenta que no es eso específicamente lo que los apasiona. Sino sólo un área de su negocio o algo totalmente diferente.

Que pasa cuando nos ocurre esto? porque es tan difícil darnos cuenta que si estuvimos por 20 años vendiendo bienes y raíces y hoy nos damos cuenta que lo que nos apasiona es la consultoría, o dictar cursos o simplemente ser coleccionista, no nos cambiamos de negocio? si la empresa actual ya no está siendo tan rentable, porque no decidimos vender nuestras acciones e invertir ese dinero en el nuevo negocio? O si nuestra empresa es rentable aun, simplemente decidir ser solo socio capitalista y no operativo?  y dedicarnos a ganar dinero haciendo lo que nos gusta.

Es fácil de ver para los demás, pero es difícil aceptar que nos pasa eso a nosotros. Porque comienzan nuestras interrogantes… ¿Será que no soy bueno y no pude concluir con lo que soñé... mi empresa de  20 años? o ¿Qué dirán mis colegas, familia y amigos? En ese momento nos damos cuentas que tenemos inseguridades y necesitamos de la aceptación de nuestro entorno para sentirnos empoderados en lo que hacemos. Y no nos damos cuenta que es más satisfactorio poder asumir el hecho de  cerrar un ciclo en nuestra vida, que crecimos profesionalmente en otros aspectos y de que si tienes el conocimiento y contactos para ser quizás mucho mejor en la nueva área a desarrollar, porque no asesorarnos y comenzar ahora. La peor batalla es la que no se pelea, así que No le temas a cambio. ¡Hazlo!

lunes, 15 de febrero de 2016

Diferencia entre "Vender y Saber Vender"


Todas las empresas “venden” algo, bien sea una empresa de servicios o de comercialización de productos las ventas es lo más importante, obviamente porque necesitamos vender para obtener ganancias, pero lo más importante es saber que estamos vendiendo y de qué manera estamos interpretando la venta, segun mi experiencia podemos garantizar una venta efectiva cuando estamos seguros y sentimos que tú podrías ser el comprador de tu producto, si esto no aplica entonces no tendrás ventas efectivas.

 Cuando se entrena al equipo de ventas se trata de darle toda la informacion acerca del producto o servicio ( caracteristicas, atributos, beneficios, etc) pero mas alla de hacer una venta, ganar una comision y ya, tratamos de hacer "Click" con el cliente y asegurar de una vez la repeticion de la compra o la recomendacion de nuestros servicios. Y para lograr esto no es tan solo practicar un Script y meterle el producto por los ojos, sino mas bien, conocer a el cliente, crear un vinculo de confianza y de esta manera la venta vendrá sola. 

Es muy facil decir que eres un "vendedor estrella" porque tus números mensuales lo indiquen y tu tabla de comisiones este en alza, pero ¿cuántos de los clientes que captaste hace un par de meses ha vuelto a la empresa y a preguntado por ti? ¿Cuántos de ellos pueden recordar tu nombre o tu rostro? A cuantos de ellos le hiciste una llamada de post venta? 

Puede llamarse mejor vendedor aquel que logre ganarse la confianza de su cliente, que pueda crearle una necesidad, lo convenza de comprar el producto o servicio, y le invite a regresar porque quiere escuchar de el mismo su experiencia.

No hay Empresas malas, hay malos Gerentes.


Mi primer artículo va dedicado a este tema tan importante como lo es, saber ser Gerente. He escuchado decir muchas veces “esa empresa si es mala” o “esa empresa era buena y me gustaba trabajar allí, pero ahora es mala”. Según mi experiencia, No hay Empresas malas, hay malos Gerentes. 

Ser gerente no es un título, ni un diploma, ni es tener el puesto más alto dentro de la empresa. Ser gerente va más allá, es saber que la gente que está a tu cargo, no son tus esclavos, todos en conjunto incluyendote son un equipo que juega para el mismo lado, donde tu eres el líder y como líder debes de saber escuchar, debes dar el ejemplo con tu comportamiento y resolver las situaciones que se presenten, tratando siempre que en la solución del conflicto todos salgan beneficiados o todos estén de acuerdo… sabemos que entre más grande es el grupo más difícil es ponerse acuerdo, pero no es imposible y esto se logra solo si te importa lo que cada uno tenga que decir y respetes sus puntos de vista, cuando todos están claros que juegan en el mismo equipo (porque así se le ha hecho sentir en todo momento) no tardaras mucho en conseguir soluciones rápidas a los problemas, y juntos siempre lograran cumplir con éxito los proyectos que se tengan. 

Para saber Gerenciar hay que tener en cuenta lo siguiente: 

* Saber Escuchar. 


* Tomar en cuenta las opiniones del equipo. 

* Al momento de trabajar todos son iguales, desde el dueño y/o gerente hasta el obrero. 

* Permitir que los miembros del equipo trabajen cómodos y a gusto. 

* Permitir descansos paulatinos de desestress,esto aumenta la productividad. 

* Nunca suponer; hay que estar seguro y dejar las cosas claras de la mejor manera. 

* Una frase bastante trillada, pero muy cierta.. “Regañar en privado, Felicitar en Público” 

* Dar el ejemplo con tus actos. 

* Saber establecer una línea entre el respeto y la confianza. 

* Buscar siempre la solución a situaciones o problemas. 

* Hablar en plural y no en singular, recuerda que son un equipo. 

* Nunca hablar mal de un compañero de trabajo, si algo no está bien, hablalo directo con esa persona… buscando siempre la mejor solución. 

* No fomentar malos entendidos, ni suposiciones. Establecerlo como regla si es posible. 
Ayudar siempre al que lo necesite. 

* Si algún miembro del equipo tiene que trabajar horas extras, velar porque estén cubiertas sus necesidades para poder cumplir con esa jornada adicional y si es necesario acompañarlo aunque sea un rato y cuando ya no estés con él, estar en constante comunicación por celular, chat o mensajería. Lograr que tu equipo trabaje por pasión y vocación, y no precisamente por el dinero.